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Historias con Otra Visión

“Enfrentamos una gran injusticia, pero seguiremos, dice el Instituto Cuauhtlatóhuac

*Una de las más antiguas instituciones educativas de Baja California, creada dos años antes de que la entidad pasara de territorio a estado, cierra sus puertas momentáneamente

Luego de que una de las instituciones educativas más icónicas y antiguas de Tijuana y de Baja California, fuera desalojada de su edificio, en la esquina de la Calle 10 y Melchor Ocampo del primer cuadro de la ciudad, la tarde del viernes, la institución emitió este sábado un escueto mensaje en su página de Facebook: “enfrentamos una a gran injusticia en la cual vamos a trabajar para seguir adelante como siempre”, dijo.

Tveras acudió la mañana de este sábado a la institución para conocer del problema pero no estuvo disponible nadie del personal directivo o administrativo de la institución; en el lugar sólo había voluntarios, amigos de la escuela y personal contratado exprofeso, seleccionando y subiendo a camiones mobiliario y equipo para transportarlo a un domicilio desconocido.

El Instituto, cuyo director es el licenciado Fernando Jimenez Codinach, hijo de los fundadores, sólo respondió un mensaje de Messenger: “Buenos días, en cuanto tengamos una declaración oficial la haremos saber. Muchas Gracias”.

Sin embargo este mismo sábado informaron a través de su página de Facebook  que “el día de hoy nos enfrentamos a una gran injusticia, en la cual vamos a trabajar para seguir adelante como siempre lo hemos realizado…”

El mensaje enfatiza que dejan solo un edificio, las ganas y las fuerzas por educar y dejar lo mejor de nosotros a nuestros alumnos sigue –dice–, y podemos decir que con más fuerza; esto solo es una prueba que sabemos vamos a superar, agradecemos su apoyo en todos los sentidos.

Y finaliza recordando a estudiantes y padres de familia, que “nuestro servicio y educación sigue como siempre”.

El Instituto Cuauhtlatóhuac (que en náhuatl significa “aquel que habla como el águila” ó “águila que habla”) fue fundado en 1954, a escasos 2 años de la creación del Estado 29, por los contadores públicos Remeo Jiménez Cabral y Rosa Codinach de Jiménez, quienes decidieron hacer algo por la educación de los niños y jóvenes de Tijuana.

El ideal que perseguían, dice la propia institución en su página oficial de Facebook, quedó plasmado en el nombre de la escuela que fundaron: CUAUHTLATÓHUAC, nombre náhuatl que proclamaba la intención de reafirmar los valores mexicanos frente a la influencia avasalladora del coloso del norte.

Esta misma intención se expresó en el lema que le dieron a la nueva institución, “POR LA GLORIA DE MI RAZA”, inspirado en el de la Universidad Nacional Autónoma de México, la UNAM (“Por mi raza hablará el espíritu”), de la que ellos eran egresados.

Una segunda intención planteada era la de educar en valores CRISTIANOS. El nombre de Cuauhtlatóhuac o Cuauhtlatoatzin, corresponde al segundo nombre del indio JUAN DIEGO “que recibió de María de Guadalupe el mensaje de la buena nueva cristiana para nuestros padres indígenas”.

La institución educativa inició con primaria, secundaria y la carrera de comercio, y en 1957 abrió su preparatoria, incorporada a la entonces recién creada UABC. En la década de los 60 se consolidó la preparatoria y se cerraron primaria, secundaria y comercio.

En 1973, el Instituto Cuauhtlatóhuac abrió la primera escuela de Derecho de la península bajacaliforniana, incorporada a la UNAM, de donde egresaron 9 generaciones de abogados. En 1982, los Jiménez invitaron a la Universidad Iberoamericana a hacerse cargo de la escuela de Derecho Cuauhtlatóhuac, lo cual constituyó la primera piedra de lo que hoy es la Universidad Iberoamericana del Noroeste.

El modelo educativo sigue las líneas originales de una educación de calidad, basada en los valores cristianos. La tónica de este trabajo es el espíritu de familia en el que los jóvenes se forman integralmente, en un contexto de solidaridad y mutuo apoyo.

A lo largo de estos 65 años y en las diversas escuelas, el Instituto cuenta ya con más de 12,000 egresados quienes son células vivas de nuestra sociedad en los sectores público y privado, en la industria, el turismo, el comercio, etcétera. Muchos han fundado ejemplares familias que viven y trabajan en esta tierra bajacaliforniana… y a partir de este viernes reciente vive otra etapa de su historia, una injusticia de la que anuncia que saldrá victoriosa para seguir adelante en su tarea de formar a los bajacalifornianos.