• Reseña del libro “Caravanas migrantes y desplazamientos colectivos en la frontera México-Estados Unidos”

La historia de la frontera entre México y Estados Unidos, como región heterogénea, no puede ser comprendida sin las movilidades humanas que la han constituido desde su fundación en 1846. La condición de adyacencia y asimetría económica y política entre ambos países ha sido un factor de atracción de personas que buscan una mejor vida o bien que huyen en búsqueda de asilo. 

Entre 2018 y 2019, la movilidad organizada en grandes contingentes de migrantes centroamericanos a través de México para llegar a Estados Unidos atrapó la atención de la sociedad mexicana. Fue lo que a partir de entonces se conoció como caravanas de migrantes. En el libro “Caravanas migrantes y desplazamientos colectivos en la frontera México-Estados Unidos”, coordinado por Camilo Contreras Delgado, María Dolores París Pombo y Laura Velasco Ortiz, se analiza la magnitud y las características sociodemográficas de estos grupos en tránsito que salen al mismo tiempo de la clandestinidad y, también, las condiciones en sus países que los han obligado a salir, así como las circunstancias que enfrentan durante su tránsito por México. 

La localización geográfica de México, como último territorio estatal aledaño a Estados Unidos, lo ha colocado en una situación estratégica para contener las migraciones y los nuevos tipos de desplazamientos procedentes del centro y sur del continente. Entre 2013 y 2019, se ha incrementado en más de cinco mil por ciento el número de solicitudes de la condición de refugiado en México, pasando en ese período de 1 296 a 70 302 solicitantes. 

Hasta 2015, la gran mayoría de los solicitantes provenían de Honduras, El Salvador y Guatemala. Sin embargo, el origen nacional se ha diversificado rápidamente, con un incremento primero de las solicitudes de venezolanos y, después, del Caribe e incluso de personas de otros continentes. Por ejemplo, los solicitantes haitianos pasaron de 76, en 2018, a 5 538, en 2019; en cuanto a los cubanos, aumentaron de 218 a 8 277.

Las caravanas centroamericanas que arribaron a Tijuana entre noviembre y diciembre de 2018 estaban integradas por entre 6 500 y 10 000 personas; la que llegó a Piedras Negras, Coahuila, en febrero de 2019, estaba constituida por cerca de 1 850 personas; mientras a Ciudad Juárez, entre octubre de 2018 y abril de 2019, llegaron poco más de 15 000 personas. La composición nacional diferenciada de los colectivos de personas que llegaron a cada ciudad señaló una nueva etapa en la historia de las movilidades en México y sus respectivas fronteras. Mientras en Tijuana, Baja California, y en Piedras Negras, Coahuila, dominaron las personas de origen centroamericano, principalmente de Honduras, en Ciudad Juárez, Chihuahua, procedían mayoritariamente de Venezuela y Cuba. 

Aunado a lo anterior, el análisis de la dinámica y los retos que enfrenta la iniciativa gubernamental en cada ciudad fronteriza de estudio, albergando y controlando la movilidad hacia Estados Unidos, es un tema que se aborda en este libro, así como también aborda la articulación local entre los Gobiernos de los tres órdenes (municipal, estatal y federal), y la sociedad civil y religiosa, lo cual permite visualizar los resultados distintos en la gestión local de los albergues. 

El libro “Caravanas migrantes y desplazamientos colectivos en la frontera México-Estados Unidos”, se encuentra disponible para descargar gratuita a través de: http://libreria.colef.mx/detalle.aspx?id=7766

Dejar respuesta

Deja tu comentario!
Pon tu nombre aquí