A través del arte, maestra integra al aprendizaje a niños con hiperactividad, autismo y otros diagnósticos conductuales en un ambiente de inclusión con niños regulares

A la maestra en artes Liliana Morales Rivera, la necesidad propia la llevó a adentrarse en el mundo de la terapia infantil, pero definitivamente el acoso que sufrió su sobrino fue la gota que derramó el vaso y la orilló a fundar Sofía Gardner, un organismo civil dedicada a apoyar a los infantes que enfrentan algún problema de aprendizaje y cuyos padres son de escasos recursos como para pagarles una terapia o recibir atención digna.

La institución nació en 2019, pero en solo tres años y a pesar de las restricciones por la pandemia del Covid 19, el resultado es 753 niños y adolescentes atendidos con terapias, talleres culturales, atención legal, peritajes particulares y otros servicios; más de diez niños con autismo integrados a su ambiente escolar y cinco casos de abuso de infantes canalizados a la autoridad judicial.

Veracruzana de nacimiento y tijuanense por decisión, casada y madre de una niña “con barreras de aprendizaje”, Liliana estudió artes plásticas en la Universidad Autónoma de Baja California, cuando recién egresó se dedicó a la docencia en su especialidad, desde maternal hasta universidad.

Para desempeñar mejor su labor se inscribió en un curso de introducción a la psicología infantil y fue en una plática personal con la mentora como detectó que su sobrino presentaba signos de autismo, al nacer su hija presentó una situación similar, toda la familia se involucró para poder ayudar a los pequeños.

Sin embargo, cuando su sobrino, fue objeto de acoso por parte de sus compañeros, entendió, que en cada aula de educación básica hay cuando menos un niño con problemas de aprendizaje y que debía hacer algo para crear una red de apoyo, porque la mayoría de padres no cuentan con la economía suficiente para pagarles una terapia.

En 2019 rentó un espacio para su consultorio a donde llegaron niños con necesidades diversas y ante ello la institución fue consolidándose y creciendo en sus servicios. Con ayuda de su familia y colaboradores fue sumando más personas al equipo, hasta llegar a contar con dos ubicaciones: en el bulevar Díaz Ordaz y en el Centro Comunitario de la Colonia Miramar.

No obstante, la restricción de las actividades debido a la contingencia sanitaria mundial la obligó a cerrar una de sus ubicaciones y hoy solo está en el Centro Comunitario Miramar, en la calle Miguel Inclán sin número, aunque con muchas dificultades, pues el servicio que presta es sin fines de lucro y los papás apenas pagan una cuota de recuperación simbólica.

Liliana comenta que una de las estrategias que aplican es el buscar el apoyo de algunas empresas para que patrocinen a los niños, pues es importante rescatarlos y ayudarlos a prepararse para llevar una vida normal en el futuro, hasta donde sea posible, últimamente la ayuda no ha sido suficiente, aquí le compartimos sus datos de contacto son: 664 120 5469 y la página https://www.facebook.com/sofia.gardner.712161.

No obstante, agradece el apoyo de la Secretaría Municipal de Bienestar social, por haber autorizado a la asociación comunitaria como una Organismo Social, lo que le permitirá allegarse de más apoyo.

Sofía Gardner ofrece actividades tales como ballet, guitarra, inglés; terapia de lenguaje, psicología clínica infantil, y apoyo legal, entre otros.

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